Antonio Tojeira Es Un Hombre Feliz: Lleva Un Año En Alicante Como Inspector De Policía Y Disfruta Del Sol, La Modernidad Que Trae El Turismo En La España Todavía Triste De 1980 Y Una Incipiente Relación Con Cruz, Una Echadora De Cartas Con Quien Comparte Su Pasión Por Lo Esotérico.