“Haanel no concibió esta obra como un libro. Él era un hombre eminentemente práctico, y no pretendía escribir una obra más sobre el ser humano y su destino. Su objetivo era escribir la obra definitiva que sirviese de herramienta a sus lectores para ser ellos diseñadores y constructores de su propio destino.
Con este fin expuso claramente, en forma de lecciones pautadas, distribuidas en semanas concretamente 24 y con ejercicios, el sistema para usar la Llave Maestra, es decir, la llave que nos abre cualquier puerta que deseemos abrir.